El alzhéimer pudo ser el coste de la inteligencia humana

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Un estudio genético apunta a que los mismos genes que ayudaron a mejorar la conectividad de nuestros cerebros están implicados en la enfermedad de Alzhéimer. La inteligencia humana, especulan, tenía un coste asociado.

¿Y si la enfermedad que provoca el apagón paulatino de nuestros recuerdos estuviese indisolublemente asociada a nuestra condición de seres pensantes? Es en parte lo que propone el equipo del genetista chino Kun Tang, quien ha analizado el genoma de 90 personas con antepasados africanos, asiáticos y europeos en busca de patrones de variación modulados por los cambios de población y la selección natural. 

Observando el genoma de estas personas, es posible hacer una reconstrucción de lo que pasó con los humanos en el pasado, en qué momentos hubo “cuellos de botella” evolutivos y que mutaciones estuvieron presentes a partir de determinadas fechas. Con estos datos, el equipo de Tang llega a la conclusión de que los cambios más importantes, y los que pudieron marcar la diferencia en nuestro cerebro, se produjeron en seis genes, que son los que aumentan la conectividad neuronal pero son también los que están implicados en la enfermedad de Alzhéimer. 

El estudio, publicado en la revista BioRxiv y reseñado por Nature, indica que estos cambios se produjeron hace entre 50.000 y 200.000 años en el cerebro de las primeras poblaciones humanas y señala que el incremento de la demanda metabólica en el cerebro producido por una mayor inteligencia puede estar en el origen de la enfermedad neurodegenerativa y ser un coste asociado al desarrollo de la inteligencia. Los humanos, aseguran, son la única especie de desarrollar alzhéimer en la forma en que se produce en nuestro cerebro y ni siquiera otros primates lo sufren.

Neurolab

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Un depredador caza caballero medievales

Un Yauja llega a la tierra durante las cruzadas, después de la aparición de cuerpos Un grupo de templarios es enviado para investigar el problema que resulta ser una alienígena muy familiar.

Predator: Dark Ages fue escrito por  James Bushe  con  Simon Rowling como director de fotografía, el filme contoó con una campaña en Kickstarter, y es bastante divertido, incluso cuando parece que la tecnología del depredador parece un poco aventajada a los arcos y espadas.

 

Espeluznante bebé mecánico de 1871

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El tiempo pasa y los gustos cambian, eso ha sido siempre así y por ello elementos que eran vistos de una forma determinada en su época, muchos años después se ven de una manera totalmente distinta. Esto es sin duda lo que pasa con este juguete de 1871, un bebé mecánico que (imagino) haría las delicias de los niños de finales del siglo XIX y que hoy les parecería un engendro demoníaco sacado de alguna extraña película de terror.

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Forma parte de la colección del Museo Nacional de Historia de América en Estados Unidos. Fue patentado en 1871 por George P. Clarke, y mi duda principal es si para los ciudadanos de finales del siglo XIX resultaría tan perturbador como para la gente normal del siglo XXI. Me hace gracia el posible juego de palabras, supongo que involuntario, con “creeping”, que en ese caso significa “gateador”, pero que también se puede interpretar como “escalofriante”, algo que, visto lo visto, le va bastante bien.

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Hay otro modelo, de solo un año después, bastante similar en sus prestaciones, pero que se conserva con ropa, por lo que no da tanto miedo, aunque aún así le llega bien. Parece lógico que el modelo de 1871 también estuviese pensado para ir vestido, pero la pérdida de sus ropas aumenta exponencialmente la sensación de engendro terrible.

Automaton.  Mechanical doll, "The Wonderful Creeping Baby".  2011.0204.01a.

Automaton. Mechanical doll, “The Wonderful Creeping Baby”. 2011.0204.01a.

Automaton.  Mechanical doll, "The Wonderful Creeping Baby".  2011.0204.01a.

Automaton. Mechanical doll, “The Wonderful Creeping Baby”. 2011.0204.01a.

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Pixfans

Payasos

Seguramente en tu vida te encontraste con el extraño suceso de un niño que al le aterrorizaban los payasos, o por el contrario ante la inusual situación de que los demás no le temen a ese extraño hombre maquillado del que todos ríen y al que llaman payaso, cualquiera sea tu situación lo cierto es que el miedo disfruta de adoptar distintas formas y a todos nos ha tocado al menos una vez en la vida no importa cual se ala forma, el miedo no es inusual y tampoco es inútil.

Genial trabajo del fotógrafo Eolo Perfido, inspirado por las películas de cine silente de principios de 1900 donde el actor debería confiar en su capacidad expresiva, al carecer de sonido grabado.

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